Pasó la semanita de "tócate las pelotas" y preparé mi petate. Me fui a la renfe y saqué mi billete para desplazarme hasta el lugar, mas o menos a las 9 de la noche.
El viaje fue bastante emocionante sobre todo cuando pasamos por el precipicio donde esta el famoso "caminito del rey", donde sinceramente no sabes si el tren va sobre la vía o esta volando.
¿Que no? Mirar este vídeo:
Casi una hora mas tarde ya estaba en Bobadilla estación. Ya era de noche y no se veía prácticamente nada. El pueblo parecía a los que aparecen en las películas de miedo, y no había absolutamente nadie...y cuando digo nadie, es nadie.
El tren siguió su trayecto y yo me quede iluminado por una bombilla que pendía de un cable. Salís de la pequeña estación y la verdad, hacia bastante mas frío que en la capital ya que es una zona de sierra. No tenia ni idea para donde tirar y me quede un rato mirando hacia todas partes, por si veía un letrero indicación o algo, pero nada. Solo el negro de la noche.
Camine un poco por la calle, que parecía la principal y de pronto vi un fogonazo en una montaña cercana...y al momento otro, incluso mas cerca que el primero. Era una luz fuerte, que cambiaba de intensidad e incluso diría yo que se movía. Por un momento, apreté el agujero del culo, y pensé que los extraterrestres venían a por mi. Me quede quieto, esperando que las luces pasaran por encima de mi cabeza pero eso no paso. Tal y como llegaron, desaparecieron.
De pronto llego un vehículo y suerte la mía, con tres militares del destacamento. Los pare haciéndole señas y les pregunte sobre la ubicación del polvorín. Amablemente me dijeron: Coño estas al lado ¡¡No has visto los fogonazos de los focos de las garitas de guardia!!... La verdad es que si había visto los focos. Los cabrones arrancaron y me dejaron allí...el compañerismo militar era evidente. Eran veteranos con 2 años de servicio y hasta los coones de guardia si, guardia no.
Después de unos 15 o 20 minutos andando llege a la principal y alli conocí al que sería un buen amigo y compañero. El Chato.
El Chato, estaba informado de que yo iría al destacamento, ya que el mamoncete de la Base aérea de Málaga, había llamado para que me hicieran la vida imposible (tal y como me prometio) y efectivamente me estaban esperando.
Al acercarme a la principal, escuche el ruido de la zeta (metralleta pequeña de 9 milimetros, parece de juguete pero hace pupa) en mano y una voz fuerte que me dijo, ¡¡alto!! ¿Quién va?..Como no sabia que decirle, le dije ¡¡Tu prima la pelona!! y el cabrón le hizo tanta gracia que se pego media hora riendo....Esa noche la pase con el y el Pajarito (otro buen colega, y ademas sevillano, del barrio los pajaritos de Sevilla) en la garita, donde tuve la oportunidad de explicar lo jilipollas que era el susodicho individuo que quería joderme la mili...que ya de por si, es jodida.
Y esa, mi primera noche en Bobadilla, la pase de guardia. Una guardia que sinceramente fue muy divertida, ya que detrás mía empezaron a llegar todos mis compañeros del 3/86...el nuevo reemplazo para los militares que ya tenían unos 2 años de servicio.
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