El remplazo 3/86, estuvo dirigido por dos cabos de cuyo nombre no quiero acordarme. Uno, que es con el que teníamos mas relación, pero no amistosa, y de aspecto de marine, grande, recio y con la mirada fría como el hielo. O era fanático de las películas de Vietnan o había estado en la guerra de las Malvinas. Bueno, el segundo cabo era todo lo contrario, gordito y con cara de bonachón, pero este aspecto era su "traje de camuflaje". Era mas malo que pegarle a un padre. Concretamente lo recuerdo por el trato chulesco que me dio en el PimPi, un garito del centro de Málaga donde los reclutas íbamos a beber cerveza y a tontear con las niñas. El caso es que me pillo sin la gorra y el entraba en el local acompañado con su novia. Por supuesto que saco toda la chulería que suele acompañar a estos militares de bajo rango (y calidad humana) y se ensaño mediante técnicas militares por que no llevaba la gorrita puesta. Todo un insulto a la Madre Patria. En fin me comí con papas, la reprimenda y la consecuente manía que me cogió desde aquel día.
El primer día a las 7 de la mañana to el mundo en pie, a toda hostia aseo y perfectamente equipados, al comedor a desayunar. Fue una rotura total de la idea que tiene cualquier adolescente del término "buena vida."
Directamente fuimos a la armería y nos entregaron cartucheras, cargadores (vacíos) y un chopo del tiempo la guerra civil española. EL chopo pesaba como 9 kilos (o eso me parecía) y es de fabricación española. SU nombre técnico es CETMET, y era de puro HIERRO. Con este armamento realizamos la instrucción. Nuestros enclenques brazos, únicamente dedicados al bolígrafo del instituto y a subir y bajar pieles, se fueron convirtiendo, mes a mes, en los brazos de un guerrero.
Las carreras por la pista americana y a través del campo, consiguieron que mas de uno dejara los cigarrillos y es que se te salia hasta la primera papilla.
Por la tarde nos daban clases del significado de los galones, estrellas y demás medallitas, las cuales reconozco me resultaba un tanto desconcertante, ya que pa' mi todos eran parecidos. Gracias a Dios que conseguí memorizar todos los rangos de todos los ejércitos, habidos y por haber.
Ya se iba acercando el fin de la instrucción. Pasamos ratos duros y también anécdotas simpáticas. Conforme nos conocíamos estábamos mas unidos y en esto incluyo a los dos cabos que nos instruían, lo cuales muy lejos de suavizar su conducta militar con nosotros si se les notaba el orgullo de la transformación de hombrecillo a militar. Todo un logro para un seres que escuchaban a Jhon Lennon, a Jimy Hendrix, a Bod Dylan, a Queen, a Scorpion, etc...esa era la musica de ambiente en aquellos tiempos en el cuartel.
Por fin concluyo nuestra instrucción, la noche anterior a la jura fue un festival (gente rodando escaleras abajo montados en las taquillas), pero a pesar de ello, la jura de Bandera salio impecable, sin un fallo, no hubo desmayos y a nuestros cabos se le saltaron las lagrimas.
Al final les teníamos cariño, incluso algunos al ser destinados a Bobadilla nos despedimos de ellos. Un abrazo y un cuidate.
¿Que habrá sido de sus vidas? Espero sinceramente que les haya ido bien...
¡¡Carneeeee frescaaaaa!!
Esa fueron las primeras palabras que la mayoría de nosotros escuchamos cuando ingresamos en la base aérea de Málaga.
Nuestro entrenamiento y jura de bandera, terminarían en un destacamento en la provincia de Málaga, donde una vez que llegas, te dan la mala noticia de que vuelves a ser recluta.
Quedarse en la base aérea de Málaga era el sueño inicial de cualquiera de nosotros, pero personalmente hoy por hoy no hubiese cambiado mi destino.
El cuartel de Bobadilla destaco siempre por la humanidad y capacidad de sus mandos. Por su ambiente "familiar" y por el compañerismo.
Si estuviste en Bobadilla, te doy la bienvenida a este blog, donde podrás comentar tus vivencias o bien cagarte en la puta madre de alguno que te jodio la vida en la puta mili.
Por que no todo era agua de rosas en Bobadilla...¿verdad reclutas?
sábado, 14 de noviembre de 2009
martes, 29 de septiembre de 2009
Adiós Málaga, hola Bobadilla
Después de la jura de bandera, disfrutamos un permiso de una semanita y ya nos habían notificado que nuestro destino sería Bobadilla estación.
Pasó la semanita de "tócate las pelotas" y preparé mi petate. Me fui a la renfe y saqué mi billete para desplazarme hasta el lugar, mas o menos a las 9 de la noche.
El viaje fue bastante emocionante sobre todo cuando pasamos por el precipicio donde esta el famoso "caminito del rey", donde sinceramente no sabes si el tren va sobre la vía o esta volando.
¿Que no? Mirar este vídeo:
Casi una hora mas tarde ya estaba en Bobadilla estación. Ya era de noche y no se veía prácticamente nada. El pueblo parecía a los que aparecen en las películas de miedo, y no había absolutamente nadie...y cuando digo nadie, es nadie.
El tren siguió su trayecto y yo me quede iluminado por una bombilla que pendía de un cable. Salís de la pequeña estación y la verdad, hacia bastante mas frío que en la capital ya que es una zona de sierra. No tenia ni idea para donde tirar y me quede un rato mirando hacia todas partes, por si veía un letrero indicación o algo, pero nada. Solo el negro de la noche.
Camine un poco por la calle, que parecía la principal y de pronto vi un fogonazo en una montaña cercana...y al momento otro, incluso mas cerca que el primero. Era una luz fuerte, que cambiaba de intensidad e incluso diría yo que se movía. Por un momento, apreté el agujero del culo, y pensé que los extraterrestres venían a por mi. Me quede quieto, esperando que las luces pasaran por encima de mi cabeza pero eso no paso. Tal y como llegaron, desaparecieron.
De pronto llego un vehículo y suerte la mía, con tres militares del destacamento. Los pare haciéndole señas y les pregunte sobre la ubicación del polvorín. Amablemente me dijeron: Coño estas al lado ¡¡No has visto los fogonazos de los focos de las garitas de guardia!!... La verdad es que si había visto los focos. Los cabrones arrancaron y me dejaron allí...el compañerismo militar era evidente. Eran veteranos con 2 años de servicio y hasta los coones de guardia si, guardia no.
Después de unos 15 o 20 minutos andando llege a la principal y alli conocí al que sería un buen amigo y compañero. El Chato.
El Chato, estaba informado de que yo iría al destacamento, ya que el mamoncete de la Base aérea de Málaga, había llamado para que me hicieran la vida imposible (tal y como me prometio) y efectivamente me estaban esperando.
Al acercarme a la principal, escuche el ruido de la zeta (metralleta pequeña de 9 milimetros, parece de juguete pero hace pupa) en mano y una voz fuerte que me dijo, ¡¡alto!! ¿Quién va?..Como no sabia que decirle, le dije ¡¡Tu prima la pelona!! y el cabrón le hizo tanta gracia que se pego media hora riendo....Esa noche la pase con el y el Pajarito (otro buen colega, y ademas sevillano, del barrio los pajaritos de Sevilla) en la garita, donde tuve la oportunidad de explicar lo jilipollas que era el susodicho individuo que quería joderme la mili...que ya de por si, es jodida.
Y esa, mi primera noche en Bobadilla, la pase de guardia. Una guardia que sinceramente fue muy divertida, ya que detrás mía empezaron a llegar todos mis compañeros del 3/86...el nuevo reemplazo para los militares que ya tenían unos 2 años de servicio.
Pasó la semanita de "tócate las pelotas" y preparé mi petate. Me fui a la renfe y saqué mi billete para desplazarme hasta el lugar, mas o menos a las 9 de la noche.
El viaje fue bastante emocionante sobre todo cuando pasamos por el precipicio donde esta el famoso "caminito del rey", donde sinceramente no sabes si el tren va sobre la vía o esta volando.
¿Que no? Mirar este vídeo:
Casi una hora mas tarde ya estaba en Bobadilla estación. Ya era de noche y no se veía prácticamente nada. El pueblo parecía a los que aparecen en las películas de miedo, y no había absolutamente nadie...y cuando digo nadie, es nadie.
El tren siguió su trayecto y yo me quede iluminado por una bombilla que pendía de un cable. Salís de la pequeña estación y la verdad, hacia bastante mas frío que en la capital ya que es una zona de sierra. No tenia ni idea para donde tirar y me quede un rato mirando hacia todas partes, por si veía un letrero indicación o algo, pero nada. Solo el negro de la noche.
Camine un poco por la calle, que parecía la principal y de pronto vi un fogonazo en una montaña cercana...y al momento otro, incluso mas cerca que el primero. Era una luz fuerte, que cambiaba de intensidad e incluso diría yo que se movía. Por un momento, apreté el agujero del culo, y pensé que los extraterrestres venían a por mi. Me quede quieto, esperando que las luces pasaran por encima de mi cabeza pero eso no paso. Tal y como llegaron, desaparecieron.
De pronto llego un vehículo y suerte la mía, con tres militares del destacamento. Los pare haciéndole señas y les pregunte sobre la ubicación del polvorín. Amablemente me dijeron: Coño estas al lado ¡¡No has visto los fogonazos de los focos de las garitas de guardia!!... La verdad es que si había visto los focos. Los cabrones arrancaron y me dejaron allí...el compañerismo militar era evidente. Eran veteranos con 2 años de servicio y hasta los coones de guardia si, guardia no.
Después de unos 15 o 20 minutos andando llege a la principal y alli conocí al que sería un buen amigo y compañero. El Chato.
El Chato, estaba informado de que yo iría al destacamento, ya que el mamoncete de la Base aérea de Málaga, había llamado para que me hicieran la vida imposible (tal y como me prometio) y efectivamente me estaban esperando.
Al acercarme a la principal, escuche el ruido de la zeta (metralleta pequeña de 9 milimetros, parece de juguete pero hace pupa) en mano y una voz fuerte que me dijo, ¡¡alto!! ¿Quién va?..Como no sabia que decirle, le dije ¡¡Tu prima la pelona!! y el cabrón le hizo tanta gracia que se pego media hora riendo....Esa noche la pase con el y el Pajarito (otro buen colega, y ademas sevillano, del barrio los pajaritos de Sevilla) en la garita, donde tuve la oportunidad de explicar lo jilipollas que era el susodicho individuo que quería joderme la mili...que ya de por si, es jodida.
Y esa, mi primera noche en Bobadilla, la pase de guardia. Una guardia que sinceramente fue muy divertida, ya que detrás mía empezaron a llegar todos mis compañeros del 3/86...el nuevo reemplazo para los militares que ya tenían unos 2 años de servicio.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Entrenamiento y Jura de Bandera

Entraba por la principal de la base aérea de Málaga, vestido de paisano con mis futuros compañeros de fatigas. Los dos soldados de la principal nos identificaron uno a uno y fueron dando paso. Mientras, por el largo camino hasta el destacamento, "desfilabamos" sin saber muy bien a donde ibamos.
Al llegar al final, nos recibio un cabo, gordo y con cara de mala leche (de cuyo nombre ni me acuerdo y ni quiero acordarme), que nos fue indicando como debiamos formar una larga cola para pasar a recoger lo que sería nuestro uniforme.
Todos teniamos carita de "corderos degollaos". En un patio interior esperabamos que nos entregaran nuestros uniformes , y allí empezó la historia de la puta mili.
EN EL PATIO
Recuerdo que estábamos formando una fila en ambas partes del patio, y que de pronto entraron 2 personajes, con seguridad veteranos por el descolorido de sus trajes y por la cara de "enteradillos" que tenían.
Yo desde mi puesto, escuche como se acercaban a los reclutas de varios puestos mas adelante y les obligaban a comprar unas chapas de hierro, que sinceramente no sabíamos ni para que coño servían.
Poco a poco se iban acercando a mi, hasta que me toco. El mas enteradillo, con habla chulesca y firme me dijo: Cómprame las chapas. Yo mire los dos trozos de hierro y le conteste: No.
La palabra "NO", sonó como una sentencia a muerte en mi contra. El enterao y su colegita, me miraron a los ojos con cara de pocos amigos y volvieron a repetir la pregunta y la respuesta fue la misma: NO.
Todos los muchachos que esperaban en el patio estaban pendientes de mi situación y yo ya me estaba empezando a poner nervioso. El canijo que acompañaba al enteráo que por cierto su mote era "El pato", me dijo claramente: Te voy a joder la mili, mamón, vas a desear no haber nacido....y mientras al "enteráo" no se el ocurrió otra cosa, que meter su mano en el bolsillo de mi pantalón en un intento de "coger" mi cartera.
Por desgracia tengo varios huesos rotos y otras señales de "guerra" precisamente por no dejarme "achantar" y en ese mismo momento que su mano me rozó para robarme, le propine un "peazo" puñetazo en la barriga, que lo senté de culo en medio del patio.
Se levanto y me dijo: ESTAS MUERTO, y se marcho...
Al rato me llamaron y recogí mis uniformes, dirigiéndome a mi escuadrilla, localice mi taquilla, donde descubrí para que valían las chapas que "El Pato" y el enfermo de su colega querían venderme. (Eran pá cerra´ la taquilla...pero las cosas se dicen de otra forma..je)
Así fue mi primer día de mili...la noche la pasamos tranquila, pero eso... fué una excepción.
EN EL PATIO
Recuerdo que estábamos formando una fila en ambas partes del patio, y que de pronto entraron 2 personajes, con seguridad veteranos por el descolorido de sus trajes y por la cara de "enteradillos" que tenían.
Yo desde mi puesto, escuche como se acercaban a los reclutas de varios puestos mas adelante y les obligaban a comprar unas chapas de hierro, que sinceramente no sabíamos ni para que coño servían.
Poco a poco se iban acercando a mi, hasta que me toco. El mas enteradillo, con habla chulesca y firme me dijo: Cómprame las chapas. Yo mire los dos trozos de hierro y le conteste: No.
La palabra "NO", sonó como una sentencia a muerte en mi contra. El enterao y su colegita, me miraron a los ojos con cara de pocos amigos y volvieron a repetir la pregunta y la respuesta fue la misma: NO.
Todos los muchachos que esperaban en el patio estaban pendientes de mi situación y yo ya me estaba empezando a poner nervioso. El canijo que acompañaba al enteráo que por cierto su mote era "El pato", me dijo claramente: Te voy a joder la mili, mamón, vas a desear no haber nacido....y mientras al "enteráo" no se el ocurrió otra cosa, que meter su mano en el bolsillo de mi pantalón en un intento de "coger" mi cartera.
Por desgracia tengo varios huesos rotos y otras señales de "guerra" precisamente por no dejarme "achantar" y en ese mismo momento que su mano me rozó para robarme, le propine un "peazo" puñetazo en la barriga, que lo senté de culo en medio del patio.
Se levanto y me dijo: ESTAS MUERTO, y se marcho...
Al rato me llamaron y recogí mis uniformes, dirigiéndome a mi escuadrilla, localice mi taquilla, donde descubrí para que valían las chapas que "El Pato" y el enfermo de su colega querían venderme. (Eran pá cerra´ la taquilla...pero las cosas se dicen de otra forma..je)
Así fue mi primer día de mili...la noche la pasamos tranquila, pero eso... fué una excepción.
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